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domingo, 29 de enero de 2012

"Yo me voy de Madrid"

Cuando lees artículos como el de el diario El País que lleva por titular "Yo me voy de Madrid"  (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/01/28/madrid/1327778341_255702.html) existe un nervio incómodo que te recorre el estómago y muere en honda respiración.


¿Cuánta gente conoces que se va o se haya ido de España en los últimos años? Sin ir más lejos hace dos me fui yo al gris Edimburgo. No tenía nada, un año en paro a cuestas, estudios y dedicada al "cursillismo" que dicen. Tuve suerte porque decidí volver y encontré trabajo. Me fui con una amiga. Ella, que ya ha pasado por Luxemburgo se acaba de mudar a Londres buscando la misma suerte (ánimo Kat). Carrera universitaria, máster, idiomas y mucha perseverancia.


La fuga de cerebros crece a ritmo desmedido.



Extranjeros camino al trabajo en Edimburgo, 2009

En paralelo se ha puesto de moda esta palabra tan extraña de pronunciar que es la procrastinación, ya sabéis el hábito de posponer las cosas, el no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Dicen incluso, que  se trata de una epidemia de nuestros días. Y que incluso afecta a la producción en el trabajo.


Me pregunto si tan tontos somos de jugárnosla cuando tenemos el agua ya por encima del cuello o si es que nos quieren tomar el pelo haciéndonos creer que somos un país de vagos. Que haberlos hailos y curiosamente son ellos, en muchos casos, a los que acompaña la suerte, premiándoles incluso con un trabajo que no valoran, no cuidan y no respetan.


No es más que otra puñetera paradoja de la vida









sábado, 4 de diciembre de 2010

Basta ya!

Por un día voy a cambiar la tónica a la que vengo acostumbrada escribir... Ayer me encontraba esto:

"Sin previo aviso el 70 % de la plantilla de controladores aéreos ha presentado la baja laboral “declarándose incapaces de prestar el servicio y abandonando su puesto de trabajo” Esta baja masiva de controladores ha provocado que 330.000 personas se queden “tiradas” al comienzo del macropuente de la Constitución con los previsible e ingentes perjuicios de todo tipo: morales, económicos y de indefensión."

Y hoy me topo con que nos encontramos en España en Estado de Alarma. Por primera vez en la democracia.

A las cifras me remito: son los profesionales mejor pagados que en sus
turnos de seis horas trabajan cuatro y descansan dos. La misma
rotación en los de 12 horas. Tienen 45 días de vacaciones. De los 2.400 controladores que hay en España unos 1.500 ganan un salario medio de 350.000 euros anuales, un ingreso muy por encima de las retribuciones medias de los controladores de otros países como es el caso de Alemania e Inglaterra que rondan los 150.000 y 120.000 euros brutos anuales respectivamente (según datos de Eurocontrol). Y por si fuera poco en estos tiempos de crisis hay 800 controladores que ingresan de 450.000 a 650.000 euros; 70 que reciben 720.000 euros
anuales y hasta seis controladores que ganan 970.000 euros.

Mientras tanto el resto de la sociedad se ha quedado de rodillas  metafórica y literalmente hablando. No hay más que ver imágenes de hoy y ayer de los diferentes aeropuertos españoles. Un puente, un escape, una visita, un encuentro: ilusiones truncadas. En este país de parados resulta infinitamente ofensivo este tipo de conducta. Y es que hay que tener muy poca vergüenza, mucha geta, poca ética moral y muy poca consideración para encubrir tu huelga con una baja médica.

Y no puede ser que esta vez los controladores salgan por la puerta grande. Si AENA se pasó la noche de ayer diciendo que esta actuación de los controladores es delito, debe actuar en consecuencia. Que seguro que hay muchos que sí quieren trabajar. No es justo que una vez más le salga gratis a los controladores porque sus actos al resto de los ciudadanos nos sale bien caro. 

Basta ya de chantaje, coño.

viernes, 26 de febrero de 2010

Rosa Díez, "falabarato"

Me abruma la inmediatez de la red social Facebook a la hora de dar salida a los llamados grupo, creación de página para la red a la que los usuarios pueden añadirse como seguidores. No obstante, no me abruma más que el comentario de la diputada Rosa Díez, (Unión por el Progreso y la Democracia, UPyD), dando uso al gentilicio gallego como sinónimo de tonto. Su metedura de pata en este caso ha dado lugar a la creación de más de una treintena de grupos en Facebook que cuentan ya con miles de seguidores. Obviamente todos en su contra.

Un ejemplo, el que considero más acertado puesto que la red responde en su mayoría con la misma moneda, la del insulto, es el del siguiente grupo, "queremos que Rosa Díez pida disculpas a todos los gallegos"  que cuenta a estas horas con mas de 6.800 seguidores en la red. Yo, una de ellas.

Pero parece que por mucha firma virtual existente la solicitud no tendrá su efecto. Las declaraciones de Díez a La Voz de Galicia se ciñen a que "hay que tomarse las cosas con un poco de humor y no sacar de contexto". La cosa está clara, Rosiña, y no hay contexto que valga, veamos el vídeo, minuto 5.




Dudo que esta vizcaína carezca de afecto hacia los nativos de Galica pero lo cierto es que no estuvo afortunada Rosa Díez al definir a Zapatero como «gallego, en el sentido más peyorativo del término» en una entrevista realizada por el ahora periodista en la CNN+ Iñaki Gablondo. Y  menos acertada estuvo si cabe con respecto a Rajoy, "él ya es gallego", lo cual, sin más rodeos, nos da a entender que si ya eres gallego de nacimiento tu coeficiente intelectual no es apto, al menos,  para la política.

Quizá habría que recordarle a Díez que la RAE ya ha aceptado suprimir esa acepción de la nueva edición del diccionario para 2013. Si tenía otro significado, no debería demorarse en explicarlo. Y en pedir disculpas, claro, por haber metido la pata. ¿O debería de decir pezuña por darle, como dice ella, un poco de humor al caso?

Díez ya utilizó esta misma frase para definir a Feijóo, presidente de la comunidad gallega (PP) el pasado octubre. En un momento en que lo políticamente correcto se cuela incluso en el diccionario, aferrarse a este término es un revuelo asegurado. Y si por algo se caracterizan los políticos es por medir bien sus palabras (grabaciones fuera de micro aparte). Con este precedente tan cercano, patinar dos veces con la misma palabra resulta prácticamente improbable. Y se me ocurren dos opciones: o que todas estas críticas te den igual, o que busques un poco de protagonismo...

Vosotros diréis

Mientras tanto, ahora mismo Rosa Díez, unas 7.800 personas seguiremos esperando...